Ruta Rías Baixas – Viana do Castelo – Oporto – Coimbra – Peniche – Lisboa

FICHA DE LA RUTA

Tipo de navegación:
Distancia en millas: 320 nmi.
Duración de la ruta: 1 semana
Grado de dificultad: Media


Puerto base: Puerto Deportivo Real Club Náutico de Vigo
Finaliza en puerto base: No
Puerto base: Marina Doca de Alcântara


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Océano / Mar:

Localización - Google Map

Descripción de la ruta náutica

Para esta ruta debes ser consciente que navegando hacia el S caboteando la costa portuguesa, el oleaje es fuerte en mar adentro. En invierno puede proceder entre SO y el NO, sin embargo, en verano, lo habitual es que su dirección proceda del NO.

En verano, predominan los vientos alisios portugueses del oeste con una fuerza entre 15-25 nudos, o bien los vientos del N en verano (“la nortada”), viento térmico fuerte, sobre todo por la tarde, durante el crepúsculo. La tendencia de la corriente es de N a S, con una velocidad media de 0.5 nudos, aunque puede aumentar en verano si se manifiesta la nortada.

Si hubiera oleaje, no aproximarse a los puertos pequeños como Aveiro, Figueira da Foz y Olhao, que normalmente se cierran, ya que representan un peligro para la navegación. Si el tiempo no acompaña, se recomienda llegar a Lisboa en 1,5 días porque aparte de que la meteorología es más favorable, hay puertos con un abrigo más seguro. En la costa portuguesa suele haber muchas boyas de pesca y si no se anda con cuidado puedes acabar enredado, sobre todo, si decides realizar una navegación nocturna.

Día 1. Vigo – Baiona – Viana Marina en Viana do Castelo (50-60 millas)

Salida desde la Ría de Vigo hasta las Islas Cíes donde virar con rumbo S hasta Baiona, como recalada opcional, o simplemente continuar navegando hasta La Guardia, en la desembocadura del Río Miño. A babor veremos el monte de Santa Tecla, que aparece en las alturas por detrás de la ciudad y donde se halla un asentamiento de chozas celtas-romanas. En el caso de fondear en La Guardia, ten en cuenta que no hay mucho espacio en su puerto pesquero.

En la desembocadura del Río Miño, un lugar por cierto espectacular, hay que vigilar la sonda, ya que la desembocadura es poco profunda y está continuamente cambiando de forma. Más al S, en la desembocadura del río Lima, se sitúa Viana do Castelo. Al entrar a la Marina conviene no disminuir la sonda por debajo de los 20 m. La entrada desde la línea de mar tiene un canal señalizado por 14 boyas de acuerdo con el sistema IALA (zona A), accediendo así al muelle principal.

Día 2. Viana do Castelo – Póvoa de Varzim – Leixões en Oporto (30 millas)

Si no vas con prisa, recala en la mitad de la travesía en la pequeña marina de Póvoa, económica y con buenos servicios, que está a 21 millas de Viana do Castelo y a unas 14 millas de Leixões, en Oporto. Leixões es un puerto bien resguardado que ofrece abrigo en el caso de mal tiempo.

Estos dos días se pueden condensar en uno saliendo de Vigo directamente sin parar hasta Leixões donde puedes arribar tras unas 10 horas navegando a razón de 5-6 nudos.

Día 3. Leixões – Ría de Aveiro – Figueira da Foz en Coimbra (60 millas)

A continuación navegación de Oporto hasta la ría de Aveiro, una extensa laguna de unos 25 millas de longitud y 7 de ancho hacia el NNE. Se comunica con el Atlántico a través de un canal protegido por dos diques rompeolas construidos artificialmente. A su entrada a babor, hay se encuentra la bahía de São Jacinto, aproximadamente a 1,5 millas al NE de la desembocadura de la ría donde se puede fondear. No se recomienda navegar una vez caída la noche pues hay fuertes corrientes. Fondear a unos 10 m de profundidad; el tenedero no es el ideal.

Luego desde Aveiro rumbo a Cabo Mondego, muy cerca ya de Figueira. No hay problema para entrar de día en este puerto, pero ten en cuenta las fuertes corrientes dentro del río Mondego.

Al igual que antes, esta travesía se puede realizar en un sólo día o en una noche con las consiguientes guardias vigilando los buques mercantes y boyas que aparecen por todas partes.

Día 4. Figueira da Foz – Peniche (60 millas)

El puerto de Figueira es un puerto peligroso en invierno con mar formada por la barra que hay en su entrada que sirve de rompiente. Por eso se recomienda recalar con la mar en calma y de día. En verano no debería haber problema incluso con viento del norte o la nortada como se lo conoce en esta costa.

Al pasar el cabo Mondego hay que establecer rumbo al cabo Carvoeiro para lo cual habrás de dejar a babor la playa de Nazaré. Un poco más al sur se encuentra una pequeña bahía semicircular, llamada São Martinho do Porto donde se puede fondear sólo con buen tiempo, ya que con oleaje se convierte en una ratonera.

Desde aquí ya sólo quedan unas 10 millas hasta alcanzar el puerto de Peniche, pesquero y deportivo, que protege de los vientos dominantes del norte. Recalar en la Marina da Ribeira. También se permite fondear en la parte SE del puerto con buen tenedero para ello.

Día 5. Peniche – Islas Berlengas – Peniche (20 millas)

Una vez aquí te recomendamos visitar el archipiélago de las Islas Berlengas, formado por tres peculiares islas: Berlenga, Estelas, y Farilhões, siendo a Berlenga la mayor y la más emblemática. Hay un pequeño camping y dos restaurantes para pasar el día con abundante pescado fresco. Se trata de una Reserva de la Biosfera donde sólo se puede circular a pie y por caminos señalizados por donde verás especies de animales y vegetales únicas. No dejar de visitar el imponente fuerte de San Juan Bautista.

En la isla Berlenga podrás fondear amarrado a una boya en el SE de la isla. Con la neumática se puede visitar la Cova do Sonho (cueva del sueño) atravesando un túnel denominado Furado Grande.

Día 6. Peniche – Cascais

Desde Peniche hasta cabo Roca se alternan playas y rocas con muy pocas construcciones en la costa. A unas 3 millas de cabo Roca la costa se vuelve abrupta con un acantilado rocosa y continúa así hasta Lisboa.

En Cascais es muy conveniente pasar la noche para visitar esta ciudad que cuenta con una marina muy amplia, desde la cual se puede ir a la ciudad caminando. En la bahía de Cascais es muy importante dar resguardo al espigón del puerto. Se puede fondear en la bahía aunque hay numerosas boyas de amarre para barcos pequeños. El tenedero es bueno sobre arena y fango con algunos tramos rocosos.

Día 7. Cascais – Lisboa

Salir de Cascais y cruzar por el dispositivo de separación de tráfico de la entrada al río Tajo que da acceso al puerto de Lisboa, donde el tráfico es un factor a tener en cuenta por su densidad. Durante la entrada aproximarse al N, ya que aquí las corrientes de marea pueden alcanzar los 3 nudos y son algo más débiles en la orilla N. Continuar hasta divisar la Torre de Belém, monumento a los descubridores, luego el Puente del 25 de Abril y la estatua de Cristo Rey (Cristo Rei) inspirado por la estatua en Río de Janeiro.

En Lisboa puedes finalizar la travesía en cualquiera de sus marinas como la Doca do Bom Sucesso, situada un poco más arriba de la Torre de Belém; la Doca de Belém, a menos de media milla de Bom Sucesso; la Doca de Santo Amaro, a tan sólo 150 m más allá del puente; y por último la Doca de Alcántara, la marina más grande, localizada a una milla río arriba del puente. Otra opción es la Marina Parque Das Naçoes.

No existen buenos fondeaderos en las proximidades de Lisboa.

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