El Viaje. La salida de puerto

FICHA DEL ARTÍCULO

Sección:
Etiquetas - palabras clave: , ,


Artículo
Antes de salir de puerto, el patrón debe dedicar unos minutos para instruir a la tripulación. Es importante que los miembros de la tripulación conozcan lo que deben hacer durante la navegación: 
 
(1) Saber dónde se encuentran los elementos de seguridad de la embarcación, y cómo se utilizan (chalecos salvavidas, arneses, radio VHF, radiobalizas, cohetería…).
 
(2) Conocer cómo funciona un WC marino, para evitar desagradables sorpresas que ocurren si uno no deja las válvulas en la posición correcta o utiliza demasiado papel de WC en aseos con bomba manual. Lo correcto es depositar el papel de WC en una pequeña papelera ubicada, normalmente, en el lavabo.
 
(3) Revisar el uso de molinete eléctrico para poder fondear con seguridad y establecer quién será el encargado de su uso.
 
(4) Establecer la necesidad de racionar el uso de agua.
 
(5) Moderar el consumo eléctrico fuera de puerto y qué función desempeñará cada tripulante durante la navegación, entre otras cosas.
 
No se trata de dar un curso completo de navegación, pero sí es importante conocer las anteriores normas básicas de seguridad y de comportamiento al salir de puerto y durante la navegación.
 
Una vez explicadas estas normas básicas, toca elegir la ruta que vamos a realizar. Obviamente, antes hemos de conocer el tiempo que nos vamos a encontrar. Para ello, podemos consultar los partes meteorológicos a través de la VHF (canal 16), llamando o visitando la capitanía marítima del puerto deportivo o, si disponemos de ordenador o una PDA con conexión a internet, consultando las diferentes webs que dan este servicio.  Si el tiempo es propicio, zarparemos de puerto hacia el rumbo marcado. Si por el contrario el tiempo no es bueno, tendremos que modificar la ruta y adaptarnos a ella.
 
A la hora de establecer una ruta de navegación, es importante consultar las cartas y el libro de derroteros. Es aconsejable no marcarnos rutas excesivamente largas y hacer una estima realista del tiempo de navegación ya que, en caso contrario, acabaremos por ir navegando siempre a motor, sin disfrutar del paisaje y con estrés por llegar a tiempo al punto marcado.
 
Si la meteorología empeora y vamos justos de tiempo, la vuelta puede complicarse, sobre todo si tenemos el viento de proa. Debemos dejar un margen de tiempo amplio para poder solventar posibles incidencias que pudieran surgir.
 
¡Buena proa!
 

Deja un comentario

Disculpa, debes iniciar sesión para escribir un comentario.