De Benalmádena a Grecia IV Parte

FICHA DE LA BITÁCORA


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Cuaderno de bitácora

18 y 19-06-2011 Encuentros en la tercera fase

Solucionado el problema de la hélice de la auxiliar y repuesta la nevera de sus avituallamiento, vamos a dar una vuelta por las jónicas del sur. Más no quiero pasar de aquí sin hacer mención a los otros barcos españoles que vamos encontrando y que este año son muchos más de los que hemos encontrado en otras ocasiones. Comenzamos con unos mallorquines que esperaban el paso del puente de Lefkas y se dirigían hacia Creta vía el canal de Corinto. Habían llegado por avión a Preveza y su barco había dormido todo el invierno en la Marina Cleopatra de Preveza.

El siguiente barco con bandera española que encontramos es “La Maga”, el de Ana Capsir, una profesional del mundo de los chárter en Grecia, con la que no hemos tenido oportunidad de hablar a pesar de estar atracados muy, muy cerca. Es posible que saliera de estampida al ver el “mocho” que llevamos en cubierta. Me ha dejado un tanto sorprendido que haya iniciado en su blog una campaña sobre burradas náuticas, (Que haberlas haylas) sobre el uso del mocho, a modo de pértiga, para evitar un encontronazo en un atraque.

Yo no voy a presumir de llevar muchos años en el mar, ni de haber hecho muchas millas, pero sí que he utilizado “el mocho” por ser lo que tenía más a mano, por creer que era más efectivo y menos dañino que empujar por los candeleros del contrario o poner un pié por delante. Pero es que yo hago muchas burradas. Se trata de un barco muy original y con una bañera y escala de popa en la “chupette” muy originales y raros para un barco aparejado en keche. Los lanzamientos me recuerdan un barco que utilicé bastante en los años 70. No ha sido posible contactar con ellos, pues parece que ya están afincados en Grecia y seguramente entre cliente y cliente vivan en seco, o en otro barco de su flota de chárter. Quedamos pendientes de poder tomar una cerveza juntos.

Nos volvemos a encontrar con los Argentinos (Ya españoles después de tantos años con todos sus intereses en nuestro país) con los que habíamos compartido la aventura de los papeles en Corfú y que más o menos siguen nuestra ruta. Y Al llegar a la cala de Meganisi encontramos este bonito barco,  “Skagen”, donde una pareja de un español Ignacio y una danesa Lena, nos reciben con toda la sorpresa de ser ambos barcos de un país que se prodiga poco más allá de las 12 millas del PER. Tras de las primeras cortesías, la cosa fue pasando a mayores y salieron a relucir los vinos (españoles) las aceitunas, atún de nuestra despensa y hecha trocitos la comida de Ignacio y Lena. Un sabrosísimo preparado de pollo en receta Danesa que incorporaremos a nuestras comidas.

La compenetración ha sido instantánea y la cordialidad magnífica y lo que empieza como una visita de cortesía se transforma en una cena formal, ahora en nuestro barco, de una merluza en salsa verde, con pescado que venía en el congelador. Han encontrado un puerto encantador (permitirme que lo mantenga en secreto hasta que decida si reservo plaza para mí) por 1800 euros ¡¡ Al año!! Claro que luego han tenido que sacar el barco en Marina Cleopatra y les han hecho un trabajo de pintura impresentable.

Al día siguiente navegamos hasta Fisikardo al norte de Kefalónica, y aparece la nota discordante. Un barco matriculado en Santander y con una bandera autonómica en la popa en sustitución de la bandera española. Bueno, en todo circo hay payasos. Ya sabéis como pienso al respecto. El comentario que hicieron sobre nuestras banderas, en Catalán, lengua que entiendo, como entiendo gallego o andaluz, no lo voy a repetir aquí, por deferencia a tantos y tan buenos amigos que tengo entre los catalano parlantes.

Incluso hemos encontrado otro barco español en Messolongi donde el patrón se declara catalán de Valencia, pero bajo la bandera española, lo cual no es más que una forma de pensar en la que no hay ofensa implícita. Nosotros fieles a las tradiciones del mar, llevamos con orgullo nuestro pabellón español en la popa, la bandera de cortesía del país que visitamos en estribor y las del club y autonomías a las que pertenecen los tripulantes en estribor. Quiero a mi pueblo, quiero a mi autonomía, quiero a mi país, quiero a mi mediterráneo, quiero a mi Europa, quiero a Gea, mi planeta. Pero en orden inverso a como los he enunciado.

El último barco (y cuya identidad no desvelaré a petición de los interesados) que hemos encontrado de españoles me va a permitir hacer una reflexión sobre banderas y abanderamientos. Es un barco que lleva un pabellón de interés, a pesar de que originalmente era un barco con bandera española, luego lo hemos encontrado con bandera inglesa, francesa y ahora holandesa. Llevar una bandera supone un compromiso con las normas del país o un compromiso para cambiarlas. Pero hay quien decide soslayarlo utilizando una bandera de interés. Suelen ser barcos que tratan de hacer del mar su hogar y que como consecuencia de la desafortunada política legislativa española, se ven imposibilitados de seguir de una forma coherente una reglamentación a veces imposible de cumplir.

Es habitual que se matriculen en otros países por problemas de seguros, equipos homologados y demás. Es casi obligado hacer trampa. Una trampa que se vuelve en contra pues luego no pueden volver a aguas españolas sin grandes riesgos de tener problemas administrativos. Tienen su parte de razón, pues llevar todos los papeles en orden en un barco español es un asunto complicado y caro. Cuando estos barcos entran en contacto con otros barcos y cuentan el porqué de sus banderas, transmiten un mensaje de inseguridad administrativa de nuestro país que lleva a escuchar a quienes van a hacer el paso del mediterráneo hacia el atlántico, que lo van a hacer vía Argelia, Marruecos, Gibraltar, para no navegar por aguas españolas, y del que las autoridades españolas deberían tomar buena nota.

Visto desde fuera, poca confianza inspira un país en que ni sus miembros quieren navegar con su propia bandera, como si se avergonzaran de ella. Todos conocemos barcos en esas circunstancias y ni es raro encontrar comentarios en los blogs y en los foros sobre cómo hacer para andar de piratas por la vida. Es toda una filosofía, que luego lleva a una escalada de apátrida que no comparto.  Odio a los que escriben bajo el pseudónimo de anónimo o utilizan nombre de correo falso para hacer averiguaciones. Puede que el exceso de sal no sea lo más adecuado para la salud mental.

Por cierto, ahora cuando lo deje, voy a limpiar el barco que está sucio y a cambiar algunas cosas de sitio que no están donde y como debieran. No se me pasa por la cabeza cambiar de barco.
20-06-2011 DE FISIKARDO A ITACA

La travesía entre banderas nos ha llevado a Fisikardo, parada obligada de todos los charteristas y navegantes de estas aguas. A pesar de que aún no es verano oficialmente se empieza a ver el cartel de no hay billetes a la hora de atracar y por tanto el momento del uso de la imaginación. Por descontado que lo que más tememos en estos puertos son los líos de cadenas y se suele tener un cuidado exquisito en no superponerlas. Es norma general menos en este puerto, donde la geometría juega una mala pasada de que existe un muelle que tiene un rincón a casi 120 grados.

Así que cuando llega un barco suelta su cadena, da marcha atrás unos treinta o cuarenta metros y se amarra por popa al muelle. Así es cada día y se le llega a coger el truco. Lo anormal es cuando el barco siguiente atraca en el otro lado del muelle y cruza olímpicamente su cadena sobre la nuestra. No termina ahí la cosa. Llega un “camión de mudanzas” y suelta su cadena sobre las de los demás y luego otro barco más y…. hasta un total de seis cadenas tenía yo sobre la mía.

Al día siguiente si todos los barcos salen en orden inverso al que han llegado y recogen su cadena ¡¡sin arrastrarla!! Por el fondo, todos salimos indemnes de la operación milagrosamente. Mientras tanto que salen los barcos (no antes de las 10 de la mañana) es un buen momento para hacer unas fotos de este pueblecito, muy cuidado y maquillado para la fotogenia. Amarillos sobre rosas…..

….amarillos sobre azules….

…rojos sobre malvas…

…malvas sobre pistachos…

… el añil griego amalgamándolo todo.

Seguimos nuestra ruta y hacemos incursiones en varias calas de la zona hasta que encontramos una de aguas transparentes para nosotros solos ya en la costa de la isla de Itaca, donde paramos a comer, dormir la siesta y darnos unos buenos baños ya que la temperatura del agua a subido bastante. Resbalando por la costa este de Itaca hay varios pequeños puertecitos, pero si miráis la fotografía, estamos en el mundo chárter que está cambiando el panorama de los cruceros. De tres o más en fondo en los atraques abarloados al muelle y a la griega manera, con la proa  encajada entre la proa de otros dos veleros.

No quiero ni pensar lo que será el jónico durante julio y agosto. Desde luego algo muy alejado de mi ideal de navegar y vivir en el barco. Desde luego muy alejado de los folletos turísticos y los cuentos chinos de la propaganda de los profesionales.

22-06-2011 De Itaka a Kastos

En la ensenada de Bathi (Puerto) de Itaka pasamos la noche fondeados en el centro de la ensenada, junto a otros veinte o treinta veleros, además de todos los que han conseguido arrimarse a tierra y que serán zarandeados varias veces a las llegadas y salidas de los ferris. Para nosotros es mejor este fondeo que cualquiera de las varias opciones de muelle, donde no hay nada salvo un aguador con un tanque que pretende cobrar, ante la alarma y el cabreo de los armadores 6 Euros por cada 100 litros de agua. No hay electricidad en ningún punto, salvo en la marina de la entrada de la ensenada, muy retirada luego del pueblo.

Llegar a Itaka es para mí siempre una meta lograda y escuchar por la noche la poesía de Konstantínos Kaváfis en la voz de Sean Cóneri es mágico (si queréis está en mi blog completa en la entrada del 01-03-2009)

Después de abastecernos de comida fresca y poco mas, salimos en dirección a un grupo de islas de las que no tenemos noticias de ningún visitante y que resultan ser un conglomerado de piscifactorías, ocupando todas las calas posibles.

Barquitas de todos los tipos y tamaños surcan las aguas controlando que nadie les robe el pescado, tan caro y tan preciado en Grecia, así que sin detenernos a bañarnos pues el olor de las piscifactorías es muy fuerte, nos dirigimos al pequeño puerto de Kastos

Al llegar y como ya va siendo habitual, nos encontramos completamente lleno el muelle de atraque principal, por lo que hay que tomar la decisión de fondear en la bahía o hacer la maniobra de atraque con líneas largas a tierra.

Esta maniobra, tan poco habitual en nuestras costas, es aquí algo bastante normal y para lo que se utilizan  diferentes técnicas que voy a comentar. Lo que pretendemos es que el barco, una vez fondeado, no gire con el viento, ocupando mucha lámina de agua, para lo que nos amarramos a puntos fijos de la costa, rocas, arboles, argollas, postes de la luz. Os pongo un montaje fotográfico de lo que estamos intentando

Yo en concreto llevo un cabo de 150 metros en un rudimentario carrete preparado para tal fin y varios cabos de antiguas drizas para la otra amura.

El problema a resolver es el amarre de estos cabos a tierra y cómo hacerlo. El procedimiento más rudimentario es el tirar a un tripulante por la popa (os lo juro, lo he leído en un blog) y que con el cabo entre los dientes salga nadando hasta las rocas hasta una vez desollado vivo consiga amarrar y que tiene la ventaja de que así el capitán no tiene molestarse en bajar la auxiliar al agua. Mal negocio, pues las rocas suelen estar plagadas de erizos.

Lo normal es utilizar el bote auxiliar, bien a remo o bien a motor y desde el barco ir soltando cabo y luego tensar. Luego hacer lo mismo con el de sotavento. Pero en esto también hay variaciones… y disgustos. El más extendido es el de llevar el cabo a tierra y luego ir soltándolo desde la auxiliar, con lo que se te puede quedar corto como al de la fotografía, que se le ha quedado corto una braza, ante la imposibilidad de soltar mas cadena. Lo pasaron mal hasta fondear. Hemos probado en otras ocasiones amarra a tierra y extender el cabo hasta dejar una bolla fondeada con el ancla de la auxiliar en la posición donde ira la popa del barco. Luego se fondea el ancla y se da atrás hasta poder coger el cabo con el bichero.

De una u otra forma todos conseguimos hacer nuestro amarre y llegamos a ser 21 barcos amarrados por este procedimiento en un sitio donde solo hubiera entrado un par de barcos fondeados a la gira

En la isla de Kastos no se puede dejar la basura y están pendientes de ello, con lo que te encuentras este cartel o similar por todos lados

Cenamos en una taberna que está a las afueras del puerto y que vimos a la entrada. No pudimos disfrutar de las hermosas vistas, pues el viento comenzó a subir y con él nuestra preocupación por el sistema de atraque.

 

23-06-2011 Kastos a Astakos

Desde Kastos nos dirigimos a Astakos, un puerto que nos han recomendado porque hay comunicación con Atenas por autobús para dejar a Jesús. Pero la información que nos han dado es incompleta y el autobús es solo uno al día y no llega a enlazar a una buena hora con el aeropuerto. Así que no llegaría a tiempo, cosa que hubiéramos conseguido fácilmente unas millas más abajo en Mesolongi con autobuses cada hora.

Tras negociar apresuradamente alquilar un coche, (150 Euros) tomar un taxi (350 euros), encontramos una solución que nos brinda el “WaterMan”, casado con una colombiana y que chapurrea castellano, y es compartir un taxi con otras personas por solo 100 €.
Es la vez que más nos ha costado desplazar a alguien hasta Atenas y encima en un puerto donde no hay casi de nada. Nos han metido en una ratonera, salvo por el atraque que es gratuito. Pero al fin todo se soluciona.

Así que despedimos a Jesús que ha sido un compañero de los de recordar para siempre y al que desde ahora contamos entre nuestros amigos y sabemos que volveremos a ver en nuestro barco. Como suelo acostumbrar, le he pedido que haga su comentario de los días pasados con nosotros y tal como lo escribe lo transcribo. Jesús dixit:

Huyendo de las ofertas de una semana de playa a todo incluido, encontré una nota donde se ofrecía compartir un velero por las islas griegas. Después de un breve intercambio de correos aterrizaba en Corfú.

Debo aclarar que nunca había navegado quitando las excursiones de turista de un día y un viaje en un crucero, no sabía si me iba a marear o qué iba a encontrar pero con una mente abierta me lancé, no a la piscina pero sí al mar.

Desde el primer momento todo fue bien, en Alberto y Lola he encontrado a unos amigos que no conocían, desde el principio buen entendimiento y una relación muy cordial.

El barco, un buen velero preparado para cualquier aventura sea con el mar o culinaria, fue una gran alegría ver un jamón, así como hubo muy buenas comidas regadas con vinos y sidra que fui degustando a lo largo de la travesía.

Del viaje propiamente dicho ¡qué contar!, sitios precioso con casitas pintadas que parecían de cuento, en cada recodo de las islas calas solitarias invitaban a un baño con  aguas transparentes, colores del mar del verde turquesa al azul intenso y buen tiempo.

Sobretodo mucha relajación y tranquilidad, da igual ir a un sitio que a otro, sin prisa, estamos bien nos quedamos, pero sin un momento para el aburrimiento, ver el paisaje, otros barcos, todo era noticia que iba cambiando al instante, con la luz, otro barco que entra, otro que se va…todo un espectáculo.

Con Alberto aprendí nociones básicas de un barco, con Lola labores de marinería, y de los dos, clases de buena cocina. Por el camino conocimos a gente con quien compartir el día con una buena botella de vino, es un placer lejos de tu tierra en un entorno paradisíaco poder disfrutar de buena compañía y algo de tu origen. Resbalando por las islas Jónicas vistamos lugares desconocidos para el mundo en general y otros conocidos como la isla de Skorpio del millonario Onasis, o la famosa Ítaca hogar de Ulises, llegamos a la realidad y encontrarme un día que el sueño se acababa y tenía un avión que me llevaría a la realidad.

Me llevo un muy bueno recuerdo, el conocer la vida en un barco, los paisajes, esos baños en cualquier parte, me gusto mucho convivir con Alberto y Lola, las enseñanzas y filosofía de Alberto, y las charlas después de cenar con Lola, todo ello con un punto de aventura y algo nuevo en un entorno casi mágico. Desde aquí os quiero agradecer unas de mis mejores vacaciones, GRACIAS, se despide hasta pronto, un amigo. Jesús

25 AL 29-06-2011 ASTAKOS-MESOLONGI-KYLLINI

 

La salida de Jesús ha sido de mañana en un taxi en compañía  de tres individuos con maletas alargadas un tanto sospechosas. Si no fuera porque ya sabemos a la hora de escribir estas líneas que está en casa, os transmitiría mi preocupación por su físico cuando lo vi partir en esa compañía.
Y es que hay una pregunta que ya me han hecho varios lectores en los comentarios y es la de como se ve desde nuestro mundo todo el problema que está padeciendo Grecia durante estos días con la discusión sobre el segundo rescate.
La verdad es que no notamos nada muy especial, pues los griegos son un pueblo bastante críptico en el gesto. De hecho no parecen más enfadados de lo que lo parecían en años anteriores.

La diferencia aparece al mirar el entorno y notar como a los edificios les falta “esa mano de pintura” y la existencia de muchos locales de negocio cerrados y polvorientos con la correspondencia acumulada por debajo de la puerta, y que tanto me recuerda el aspecto de Portugal de hace treinta años, y que espero que no vuelva a repetirse.

En cuanto al rescate dos son los comentarios. El odio a los alemanes, que se va acentuando, y a los que consideran los responsables últimos de sus problemas y la solidaridad con España, a la que consideran su compañero de viaje en esta historia.
Lo tienen muy complicado porque no hay auténtica conciencia de que han de hacer un esfuerzo descomunal y largo en el tiempo para intentar salir de esta crisis. ¿Hablaba de Grecia? ¿Hablaba de España?

Después de lavar nuestros trapos sucios, esta vez en una lavandería que nos recomendaron unos vecinos de pantalán y gracias a los cuales tengo toda la ropa interior de un femenino color azul, salimos hacia Mesolongi, donde pasaremos varios días amarrados en la marina para terminar mi trabajo con el Autocad-Revit y hacer algunos “renders” y pasear nuestras cansadas carnes a pasear.

El ascenso del canal desde la entrada al Golfo de Corinto hasta Mesolóngi es todo un espectáculo de casas como palafitos en ambas márgenes

Desde algunas viviendas sofisticadas que tienen pinta de casas de vacaciones a algunas cabañas más parecidas a las casas de latas que van a ponerse de moda nuevamente para alojamiento de tanto desahuciado por los bancos después de la política de ladrones de guante blanco que hicieron con la Burbuja inmobiliaria (cobrando comisiones por créditos, valoraciones y tasaciones por amigos y un largo etc. que caí todos hemos conocido- y ¡¡ojo !! ……También aceptado) y el negocio que ahora están haciendo de quedarse con el futuro de tanta gente que confió en ellos, haciéndolos ahora excluidos sociales y esclavos a perpetuidad.

No quiero entrar en estos derroteros, que me hieren el alma y me encienden el corazón. ¡¡ Es tan fácil mirar todo esto desde la popa del barco y tan difícil de justificar que no participé en el juego!!

Mesolongi, por fin casi terminada, es una marina en donde se albergan gran cantidad de yates a pasar el invierno. Hay alguno español y ” Un catalán de Valencia”. El sistema de sacar los barcos del agua me pilló sin cámara y merecía la pena. Lo hacen entre dos grúas coordinando los movimientos, con unas plumas muy largas. Nada de nuestros habituales Travelifs que desconocen. Un muy bien estudiado sistema de pedestal universal les sirve para reposar el barco. Es sorprendente verlos trabajar y la precisión y profesionalidad con la que lo hacen.

 De nuevo descendemos el canal y nos dirigimos ““!!A Vela¡¡” al primer puerto del ^Peloponeso, pero antes  de adentrarnos habremos de visitar la Isla de Zaquintos

La magia del canal de Mesolongi está en cada rincón que miras

El puerto es KILLINI, Un muelle, unas tomas de agua y electricidad y nadie en todo el muelle. Nos sorprende después de las aglomeraciones de días atrás.

30, 1 y 2-07-2011 LA ISLA DE ZAKINTHOS

l día 30, con las claras del día, salimos desde la costa continental hacia la última de las islas del Heptanato jónico, la Nisos Zakinthos o Isla de Zakintos. Hay que sortear unos bajos y las cartas en esta zona no son muy precisas ni detalladas, y por ello no puedo acercarme a sacar fotos  más de cerca para mi amigo Agustín, enamorado de los faros, de este torreón situado sobre un islote frente a la costa Continental.

Cañas de pesca afuera y nada que llevarse al congelador, hasta llegar a Ay Nicolaos, siguiendo indicaciones del patrón de un barco de chárter y amarre a un muelle con más de cuarenta metros de cadena en menos de tres metros de agua. El tenedero es bastante deficiente.

Quiero que a partir de aquí leáis mis comentarios en la forma en que siempre hacemos. Nuestro primer viaje es siempre de exploración y aproximación para volver con más calma y más información. Siempre queremos pensar que habrá una segunda vez como mínimo.

Y de ahí que hagamos una excursión en barca de motor hasta los dos sitios turísticos por excelencia de la Isla. El barco naufragado que reposa sobre la arena de una playa inaccesible ¿Quien no ha visto esa foto? y las cuevas azules. Demasiada paliza para hacerlo con el barco cogemos una barca de excursión, la de Dimitri, gasolinero, restaurador, mancebo de supermercado y patrón de la motora que en menos de treinta minutos nos lleva al punto más alejado de la visita.

Resultado, una experiencia desagradable al máximo para nosotros, acostumbrados al dulce deslizar de nuestro velero, a todo ese espacio para nosotros….El barco bota sobre las olas, y como no consigue planear, pues tiene el viento de cara, va inclinado hacia la popa y no permite ver nada con la proa levantada. Ponerse de pié para hacer una foto es una temeridad. Y el final de mucha máquina electrónica por las salpicaduras. Pero el personal está disfrutando como locos. Al fin y al cabo es como lo del “chorizo volador” de la playa. Yo con el alma en un vilo de lo que puede pasar si encontramos un palo, una red o un plástico

Pero vemos el barco o fotografiamos y… nos cocemos al sol e la caldera que forma la playa de regodones del 15 (pero centímetros cada grano). Después te llevan a ver una “cueva azul”, pero nada que ver con la de Cabrera  por poner un ejemplo. Sin embargo lo poco que vislumbramos de la costa hace que al día siguiente y ya en un medio más pausado nos diéramos una vuelta por la zona, muy fotogénica, pero de fondos a más de treinta metros por lo que lo de fondear para ver las cuevas por dentro  no es lo más recomendable.

La erosión ha hecho de las suyas y hay algunas formaciones muy bellas que poder fotografiar si lo haces despacio

Descubrimos también parte de la trampa de las cuevas. La verdaderamente famosa Cueva Azul es una concesión de un solo ciudadano y solo se puede acceder a ella desde tierra y a través de una agencia de viajes específica. Si lo intentas con la zodiac te echan encima sus barcos y te dan gritos de prohibido salvo que pagues una cantidad. Esta cueva es más amplia y los barcos entran dentro y hay algunas formaciones de estalactitas, incluso una iluminación artificial. Todo muy “turístico”

Y es que la isla se mueve como paraíso turístico y solo si se penetra en el interior queda algo digno de verse como original, de donde destaca, según las guías, lo gastronómico. Un gran puerto, Zaque (Zakinthos), y una marina con agua, luz y trámites de policía por diez euros se queda medio llena en pleno julio, y es que Zakinthos está un poco alejado para los chárter o la ruta hacia Atenas. Pasamos aquí nuestro segundo día, pero no tengo nada que reseñar de esta ciudad

Y eso es lo que mantiene aún alguna colonia de las casi desaparecidas tortugas bobas, que utilizan sus playas como el último reducto para hacer los nidos, ante el clamor de los ecologistas, que han conseguido al menos que parte de la zona de la bahía de Lagana, al sur de la isla, sea declarado parque de la naturaleza y donde se han promulgado algunas reglas de uso un tanto peregrinas, como que las sombrillas solo se puedan clavar en la zona húmeda de la playa.

Mientras tanto, cientos de pequeñas barquitas son alquiladas y pese a las prohibiciones utilizadas para salir a la caza de la tortuga o lo que es peor. A la “excavación” a la búsqueda de un huevo de tortuga.

Pasamos la última noche fondeados en frente a una playa en la que las palmeras han sido sustituidas por ancianos olivos. Otra de las reglas Prohíbe incluso salir con los auxiliares al pequeño pueblo o encender las luces del barco. Nadie lo cumple ni nadie vigila que se cumpla.

CONTINÚA EN LA BITÁCORA DE BENALMÁDENA A GRECIA V PARTE

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