De Benalmádena a Grecia III Parte

FICHA DE LA BITÁCORA


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Cuaderno de bitácora

06-06-2011 EL SALTO A GRECIA

Salimos de Crotone con viento de través que nos impulsa a  cerca de seis nudos, con lo que disfrutamos por fin de un tramo a vela, hasta llegar a Santa María de Leuca. Nunca hemos entrado en el interior del Golfo de Taranto, pero es que las referencias que tenemos no son muy apetecibles, aunque por otra parte esos sitios poco visitados suelen deparar sorpresas agradables.

En fin, otro sitio pendiente para volver. Cada vez tenemos más claro que lo del Caribe no llegará nunca, pues el Mediterráneo no hay quien lo termine.

Al llegar a Santa María de Leuca, el mar se ha quedado como un plato y decidimos hacer la noche fondeados en la bocana del puerto, donde ya hay fondeados dos veleros a algo más de sesenta metros uno de otro.

Al comenzar la maniobra para colocarme en el medio (para quedarme en el medio después de soltar 30 metros de cadena) de un barco francés por una banda comienzo a oír voces y gritos de una “energúmena” a la que no hago ni caso pues sé que mi maniobra es correcta.

Paso mucho de los que piensan que si han llegado los primeros a un fondeo les da derecho a ser los únicos ocupantes. Tomo precauciones para no molestar más que lo imprescindible.

Pero en este caso hay otro condicionante y es que me quedo demasiado cerca para mi gusto de una roca sumergida, y levantamos el fondeo y al hacerlo nos vamos acercando al barco francés a recoger nuestra ancla. Los gritos se hacen entendibles y compruebo que mi conocimiento de los tacos y expresiones groseras en la lengua de los gabachos, no está a la altura de las circunstancias, así que opto por el lenguaje visual y le hago unos morritos besucones a la francesa bajándome el pantalón y señalándole el sitio donde mi madre me ponía las inyecciones de penicilina.

Toda esta maniobra ha sido presenciada por el acompañante de la “madame” que me mira con gesto de “Ecce-Homo” resignado.

Fondeamos a continuación del otro barco y escuchamos hasta las doce el espectáculo de un restaurante en el paseo marítimo con alguien que cantaba muy bien, pero cuando no marchábamos a la cama escuchamos de nuevo los gritos de guerra.

Otro barco, esta vez inglés, ha enredado su cadena con el francés y los cascos se están golpeando o a eso creemos que corresponden los golpes que escuchamos.

Nos despertamos a las seis y no queda nadie en el fondeo. Menudo “stress” que lleva la gente. Salimos hacia Grecia y tras de una nueva y apacible travesía del canal de Otranto, con todo el tráfico del Adriático paralizado por el temporal que hay en el centro y norte, llegamos a nuestro primer puerto Griego de este año.

El pequeño puerto de Kasioppe en la Isla de Kerkira.

07 y 08-06-2011 PAPELEO GRIEGO

Aquí:  Papeles en Korfu puedes ver en la página web del autor los lugares que hacen falta para el papeleo y otros puntos interesantes.

Al entrar en Grecia con un barco hay que cumplimentar  una serie de trámites para obtener el “libro del barco”, un impreso que nos permitirá navegar por las aguas griegas sin problemas.

Después de tres años vamos aprendiendo un poco y esta entrada la hago con idea de ayudar a todos los barcos que me sigan en estas singladuras.

Hemos entrado por Kefalónica, por Patrás y por Corfú. Y ahora os lo voy a narrar por este último, camino más habitual para entrar en el jónico, vía Sur de Italia. Y teniendo en cuenta que muchos de los puertos que dice en el derrotero no conocen ni saben nada de este asunto.

Para los que van “sobrados” la cosa es sencilla, se entra en la marina de Govia y se la paga a un “bróker” unos 200 € y te lo tramita todo. todo y todo.

Para los que vamos un poco menos sueltos y nos gusta la aventura estas indicaciones les pueden ayudar.

Para obtener el “Book Log” hay que pagar unas tasas en la delegación de hacienda que en el año 2011 eran de 28.35 € mas otra pequeña tasa de 0.85 € y que hay que hacerlo en la delegación de hacienda.

Con los impresos de hacer este pago se va uno a capitanía y rellena un “Crew List” (Lista de tripulación y pasajeros) y con el pago de 15 euros te dan  el libro del barco, que servirá para años sucesivos y que será el documento a presentar en las capitanías de los puertos si nos lo piden. Total unos 45 euros el estar legalizado

Nosotros lo hicimos esta vez (no sabíamos que era válido el que teníamos de años anteriores) estando atracado en el puerto de Cassioppe y cogiendo un Coche de alquiler en compañía de unos argentinos que navegan bajo bandera española, que además nos sirvió para ver un poco por encima la isla de Kerkira (Corfú).

Primero lo intentamos en la capitanía de la marina de Gouvia (100 €/día) pero una muy nerviosa policía no fue capaz de solucionarnos el tema y terminamos en Corfú capital, a la que es fácil llegar en autobús desde cualquier lugar de la isla.

En el mapa tenéis los puntos donde encontrar la Capitanía y la delegación de hacienda. E ir armados de paciencia. Grecia, al igual que España es un país burocratizado y eso imprime carácter. Vuelva Ud. mañana es frase normal. El desconocimiento del idioma inglés les pone muy nerviosos y agresivos. Es mejor empezar diciendo que perdonen, que mi inglés es muy malo y por eso no le entiendo. Si se consigue vencer el rechazo inicial a lo desconocido, se vuelven incluso muy amables.

Para contratar una tarjeta de Internet (30 m€ mes) y que se puede sacar enfrente de la delegación de hacienda, hace falta un papel que diga que estás atracado en alguna marina. Todos conocen el trámite, pero en Marina Mandraque (35 €) un “Andreas” un tanto prepotente intentará que estés dos días mínimo atracado, mientras que el Club Náutico (Al otro lado del castillo y a 40 €) una amable secretaria que habla español lo soluciona en tres minutos.

Después en el puerto viejo os podéis tomar un plato combinado de carnes a la Griega para celebrar que ya estáis legalizados. Y recordar el poema de Ítaca, o a Machado. Se hace camino…al andar.

9-06-2011 UN DIA DE RELAX Y PLAYA

Durante la tramitación de los papeles hemos dispuesto de un automóvil junto con la tripulación de otro barco y hemos podido hacer unos cuantos kilómetros de carreteras griegas y visto un poco de la costa oeste de la isla.

Y nada nos ha parecido cosa del otro jueves, aunque la necesaria tolerancia hacia nuestros compañeros ha evitado que nos adentráramos en esos caminos casi ocultos que conducen a las playas secretas como hacemos Lola y yo cuando vamos a nuestro aire.

Incluso dejamos pasar un sugestivo anuncio de Espaguetis con Langosta a 20 Euros la ración y con un hermoso vivero de ellas vivas.

Pero volvemos a lo de siempre, para conseguir que respeten que tú eres un cocodrilo rosa, debes respetar que los demás puedan ser hipopótamos amarillos y sus posibles preferencias por el Mac Donals. Terminamos comiendo en el barco a las dos de la tarde. Y en un paseo vespertino descubrimos que muy cerca del puertecito donde está amarrado el barco hay una playa muy apetecible, con hamacas debajo de los olivos o en las rocas. Aguas cristalinas y de color turquesa.

Y allá nos dirigimos a darnos el primer baño del año, que ya es el cuarenta de mayo y hora de quitarse el sallo.

El agua no está tan fría como esperábamos y resulta agradable sentirla secarse sobre la piel, mientras el sol te va acariciando de nuevo. Ha terminado el invierno, el barco está en Grecia y por delante casi tres meses de vaguear por estas aguas.

A nuestra vuelta al barco nos espera un plato de angulas. Si, angulas con el “an” delante que han venido congeladas desde nuestra última visita a Ceuta. Congeladas vivas en agua de mar y en raciones de 100 gramos que luego metemos en bolsas de vacío. Todo un lujo, pues mantener el congelador por debajo de los 20 grados bajo cero supone un consumo energético notable. Pero merece la pena y más si se han comprado en 180 euros los dos kilos que llevamos.

Pero además la fortuna nos sonríe y podemos cenar un tremendo plato de espaguetis con langosta en una taberna situada en lo alto del acantilado y acercarnos a ver algo que nos falta de Grecia y es el “Sirtaki” en directo y sin la intervención de Antoni Quin que es el único que conocemos.

La decepción es descomunal. Un bar de copas en el que suena un mal equipo de sonido repitiendo a todo volumen que impide cualquier conversación la conocida música de siempre y una “madame” gruesa como un león marino tratando, sin conseguirlo, ser la simpática relaciones públicas que trata de que todos nos riamos del pobre alemán que trata de romper el plato de plástico trucado. Lo mismito que hacemos en España con el flamenco para “los guiris”.

Recordarme que no debo caer en la tentación.

 

10-06-2011 Paseando hasta Mourtos-Sivota

Tenemos tres días de espera hasta que llegue Jesús, un amigo, a pasar unos días con nosotros y lo tenemos que recoger en Corfú, así que decidimos esperar en Sivotta, un grupo de islas que conocemos y con un puerto en que nos encontramos siempre muy a nuestro gusto.

Así que en un día radiante de luz y tan solo con la “calima” típica de esta zona del Jónico y con el motor a unas 1200/1300 vueltas (casi cinco nudos ) y silencio como si fuéramos a vela vamos resbalando la costa este de Corfú, con varias calas y pequeños -minúsculos- puertos.

 Quizás lo que más sorprende la primera vez que te encuentras con ellos es ese sistema griego de puerto, consistente en una estructura de dique en la que a veces, hay unas argollas y con capacidad para siete a diez barcos a duras penas.

Espigones muchas veces construidos sobre balasto de piedras y por tanto con muy pocas posibilidades de acercar la popa sin tocar con el timón.

Por descontado no hay fondeos y tienes que utilizar tu propia cadena y ancla y tus amarras a tierra.

En general lo del agua y la electricidad no es algo que puedas encontrar fácilmente. De ahí las placas solares y los aerogeneradores, y los depósitos de reserva que llevamos a bordo.

El paisaje es repetitivo hasta la saciedad. Son islas verdes en las que aparecen dos líneas de edificaciones bien delimitadas. Una es la de las construcciones en primera línea de playa, donde es raro encontrar más de tres alturas y más de tres calles de fondo.

La otra es la de las construcciones que se separan de las aguas, buscando más tranquilidad y mejores vistas, unos 100 metros más arriba y que tampoco suelen tener más de dos calles de fondo.

Todo ello con las necesarias adaptaciones a unas pendientes muy pronunciadas y sobre todo sin masificaciones innecesarias en un estado, el Griego, que suma más costas que toda África y que tiene una población total de unos 10 millones de personas, de las que casi la gran mayoría viven en el ática, la zona cercana a Atenas.

Paso obligado por las cercanías de Corfú, la capital de toda esta zona y a donde volveremos una vez más con su barrio viejo lleno de tiendecitas y su castillo en la roca que domina la bahía

Y más pequeños puertos en los que se apiñan todo tipo de barcos, mezclados de forma anárquica. Es el aquí te pillo aquí te mato de encontrar donde amarrar. A la gente no le gusta lo de fondear. Muchos no saben hacerlo y otros no tenían previsto pagarle a la empresa de chárter el “extra” por el alquiler de una auxiliar.

Y es que la cosa no es una broma. No es que la foto siguiente sea un ejemplo de todos los días, pero… aquí los vientos cuando dicen: a soplar, lo hacen con ganas.

11, 12,13 Y 14-06-2011 Sivota

Otro mapa con lugares interesantes generado por el autor: Sivota-Jónico cerca de Corfú. De todas las posibilidades de sitio para pasar unos días amarrado, para protegerte de un mal tiempo o para hacer un abastecimiento a fondo del barco, el sitio que más nos gusta de todo el jónico es este pequeño puerto, situado en el continente y muy cerca del Sur de la isla de Corfú.

Para amarrar a puerto hay dos zonas, cada una situada a un extremo del puerto y cada una protegida de uno de los vientos dominantes, del NW o SE.
En el dique del espigón hay líneas de fondeo y torres de conexión con tarjeta electrónica que suministra un extrovertido griego llamado Vasili y que charla por los codos en italiano.
En el otro extremo, en la zona de los bares, se puede amarrar pero con cadena y ancla propia y sujeto a un fuerte oleaje que entra si el viento se establece del NW (Viento dominante) y entonces el barco salta bastante. Las tomas eléctricas y de agua están debajo de unos bancos de piedra. El puerto es limpio y sus aguas transparentes.

Entre las islas aparece una ensenada profunda donde barcos amarrados unos a otros y sujetos a grandes muertos por fuertes cadenas y maromas, pasan el invierno. El costo es cero euros si te atreves. Y si le das una propina a Vasili se encarga de arrancarte el motor cada semana y comprobar las amarras.

También se puede optar por fondear amarrado a tierra por popa en la ensenada contigua para pasar una noche si el puerto está muy ocupado

Es base de algunas empresas de chárter en flotillas, pero siempre queda algún hueco libre, y como en todos los puertos griegos hay mucho movimiento y todo es cuestión de esperar un poco.
En la capitanía te sellan el “log book” si te empeñas, aunque no hacen demasiado hincapié en ello.

En cuanto a la compra de comida, existe un supermercado en el mismo recinto del puerto, pero aconsejo darse una vuelta y estirar las piernas por la carretera de salida del puerto. Varias “Vakerias”(Panaderías) pastelerías, carnicerías y supermercados se combinan con el típico comercio de las zonas turísticas. Y rebuscando hay un par de tiendas de diseñadores locales muy interesantes.

Pasaremos aquí cuatro días, de los que deberemos descontar una noche que pasamos en Corfú para recoger a nuestro amigo Jesús, aunque dejamos el atraque “reservado” en manos de Vasili, que se empeña en llamarme Calatrava, desde que se ha enterado que soy arquitecto (o eso creo recordar, aunque tal vez solo sea albañil ilustrado)

13-06-11 Recalar en Corfú

Corfú, Corfú, Kerkira, Nisos Kerkira, que de cualquiera de estas formas se llama a esta isla, la más al norte del Hetanaso o grupo de islas griegas del Mar Jónico, es un punto ideal para quedar con amigos familiares o parejas que vienen a visitarnos.

Punto de llegada de ferris que enlazan con Italia y Sicilia, Y aeropuerto propio la hacen ideal para establecer el punto de encuentro de aquellos que se animen a pasar unos días en el barco  y por estas aguas del Jónico Norte.

Para los que vienen de fuera llegar no es difícil y para los que esperamos con los barcos, tampoco es complicado pues existen muchas opciones.

Las más normales serán:

  1. El Súper-mega-guay de la carísima y lejana y mal comunicada marina de Gouvia.
  2. El cutre atraque gratuito en doble o triple fila del puerto viejo
  3. El aventurero fondeo al pié del castillo y recogida en lancha auxiliar
  4. El atraque en el puerto de Mandraquis
  5. El atraque en el NOAC (Club náutico de Corfú).

Nosotros para recoger a Jesús que viene de Logroño, Vía Atenas Corfú, decidimos utilizar uno de los puertos que se sitúan a pié del Castillo

El situado al este es el de Mandrakis, y dispone de unas diez plazas para barcos de tránsito y un marinero de nombre Andreas te cobra 35 Euros por un 12 metros. Fondeo con muertos propios del club y con agua y electricidad incluidas. Su mayor problema es que sobre el edificio del puerto hay un bar de moda y que cierra tarde después de tener la música a todo volumen.

El situado al Oeste es el del Club náutico de Corfú, y dispone de unas veinte plazas para barcos de tránsito y un marinero te desierta a la hora de la siesta para cobrarte 40 Euros por un 12 metros. Fondeo con muertos propios del club y con agua y electricidad incluidos. Su mayor defecto que el acceso se hace a través del foso del castillo y por la noche es un tanto siniestro.

Quiero hacer notar que la información de las guías suele ponerse al revés. Nosotros intentamos entrar en Mandrákis, que es el que habíamos utilizado hasta entonces y no pudimos, pues estaba al completo y no quedó más remedio que intentarlo en el Club, donde conseguimos el último sitio. Esta situación se está dando en todo el viaje. Hay aparentemente mas barcos que otros años, muchos más.

 Desde cualquiera de estos puertos es fácil caminar hasta la parada de autobuses a través de la ciudad vieja que desde luego merece una visita a fondo y a la que se entra por las cercanías de un edificio porticado muy parecido a los que cierran la Piaza San Marcos de Venecia

Nuestro amigo Jesús se presentó puntual y pasada la noche volvimos al puerto de Sivota en una travesía de nuevo tranquila y relajada, con mar como un plato y poco viento, casi como un anticipo de todo el tiempo que tenemos por delante según las previsiones.

14 y 15-06-2011 Una vuelta a Pasos

 

En el plan de vagueo absoluto que llevamos y aprovechando las condiciones de tiempo excepcionalmente bueno hacemos el salto de Las Islas de Syvota hasta la Isla de Pasos. Un suave viento del oeste nos permite hacer un descuartelar muy cómodo para cruzar de la costa a la isla a rumbo directo o tan directo como nuestro acompañante Jesús es capaz de hacer sus primeros pasos a la rueda tras mis explicaciones sobre vientos aparentes y lanitas en las velas.

Escogemos para el primer día la recalada en la ensenada y puerto de Lakka, al norte de la isla y conocido como El Mar de Cristal y naturalmente lleno de barcos que pasan el día, a pesar de que el sol brilla por su ausencia y no resalta la transparencia de estas aguas, que al estar sobre un lecho de arenas blancas, aumentan el efecto de color turquesa del agua.

De todas formas, la belleza del lugar y las arenas blancas no hacen el fondeo demasiado seguro, y son muchos los barcos que tienen que intentarlo una y otra vez, con garreos continuos, por lo que muchos optan por acercarse a amarrar al dique del puerto o acercarse al cercano Gaios

Algunas pequeñas tabernas y muy poco comercio completan la oferta de esta popular ensenada. Al día siguiente salimos a recorrer la costa este de la isla, en un día que amanece por fin soleado y nos libramos de una embarrancada gracias a que un barco inglés lleva más prisa que nosotros, nos pasa y … pincha contra unas rocas que no aparecen en ninguna de las cartas que manejamos.

Hacemos una entrada de reconocimiento al diminuto puerto de Longos con apenas cinco o seis atraques para veleros

Hacemos todo el recorrido del canal de Gaios en donde hay un buen número de posibles atraques a lo largo de uno de los muelles más extensos que recuerdo en Grecia.

Sin embargo existe una peculiaridad  en estos atraques y es que como son para destino de los barcos de día con turistas que vienen de Corfú a ver la isla, un cartel anuncia que solo se puede atracar entre las 5 de la tarde y las 9  de la mañana.

Un horario raro para los puertos de Grecia, en los que si no te has amarrado antes de las cinco de la tarde ya no encontrarás sitio casi con seguridad.

Pero os dejo unas cuantas fotos para que disfrutéis de esos interminables muelles llenos de posibles puntos de atraque, naturalmente sin agua y sin electricidad.

 Es un pueblo para pasear, en el que no encontraremos nada espectacular, pero si para hacerse una idea clara de cómo es un pueblo costero de esta zona de las islas, muy apartado de esa profusión de blanco y azul añil que nos venden como los colores de Grecia. Hay que volver a recordar que estas islas han sido desbastadas hace poco por un fuerte terremoto y casi todo lo que encontramos no tiene demasiados años.

Salimos del canal de Gaios y nos dirigimos a una cala que tiene un pequeño puerto donde suelen amarrar las flotillas de chárter. Su nombre es Mongonisi y aunque la idea es fondear para bañarnos y luego volver al puerto. Pero un afortunado encuentro y un ambiente agradable y unas aguas a una temperatura más que aceptable, nos deciden para pasar la noche de nuevo fondeados en esta bahía tan protegida.

6-06-2011 ANTIPASOS A PARGA

Salimos de la ensenada de Mongonisi y nos dirigimos al sur a dar la vuelta completa a la Pequeña isla de Antipasos. Un grupo de delfines mulares nos acompaña casi todo el estrecho entre las islas de Pasos y Antipasos, que hacemos en la dirección Este-Oeste por el norte, encontrando uno de esos días en que se puede hacer la parte oeste de las islas jónicas sin que estén barridas por el fuerte viento del norte.

En esta cara de la isla hay sitios sin apenas gente e ideales para hacer un poco de submarinismo o “snorkel” las aguas son transparentes, de un azul intenso y las profundidades oscilan entre los cero y veinte metros.El único problema que tiene la zona es que la cartografía no es muy precisa y hay que ir con cuatro ojos. En concreto nosotros casi nos metemos en un bajo de un islote y lo evitamos gracias a que en ese momento pasó una barca de pescadores que nos hizo señas de nuestro error. Pero merece la pena darle la vuelta a la isla y fondeara darse un chapuzón.

El paso hacia el Este lo hacemos por el sur de la isla entre unos islotes y con solo cuatro metros de agua y con mucho cuidado, aunque el estado de la mar y la claridad de la aguas ayuda mucho. Esta zona del Este de la isla ya es más visitada, con calas que incluso son populares ara los viajes de día y las “golondrinas”, pequeños barcos de pasajeros que hacen el recorrido desde Corfú o desde Pasos.

Y aparecen los ruidosos barcos de chárter cargados como antiguos trenes de tercera categoría, donde resulta hasta difícil saber cómo duermen (¿Cama caliente?). Nos resulta imposible de entender, cuando en nuestro barco, un poco mayor que el de la foto, si vamos seis personas nos sentimos ya a tope de ocupación.

Una tranquila navegación nos lleva hasta la costa hasta el puerto de Parga, que tengo señalado desde hace años y nunca hemos visitado. La decepción como puerto es mayúscula. El puerto de Parga como tal es inaccesible a yates y reservado a pequeños ferris. Y el puerto pequeño en la bahía de Valtou, un poco al norte, no se puede utilizar pues hay un barco hundido ocupando el muelle. Hay que fondear -y es un buen fondeo- en mar abierto pero aguantando las barcas de sky acuático y remolcadores de gomas cargados de criaturas chillonas.

 El pueblo parece muy bonito en todo lo alto, pero para ir en la auxiliar hay que dejarla en la playa pues el muelle tiene más de dos metros de altura y el resto del espigón son rocas sobre las que golpea el mar. Además tenemos la mala suerte de que la hélice tropieza con una piedra y se rompe el cojinete de goma entre eje y palas (No lleva chaveta, sino un eje estriado). La preocupación por el problema no nos deja disfrutar de este sitio que queda de nuevo sin ser visitado a fondo.

Tendremos que salir temprano en dirección a Levkas, pues hay que pasar el puente y además será sábado. Me veo sin auxiliar por mucho tiempo. Ya empezamos.

17-06-2011 Parga a Levkas

 

 La preocupación apenas me deja dormir y con la salida del sol levantamos el fondeo y salimos en dirección a Lefkas a toda pastilla y en rumbo directo, sorteando los pequeños barcos pesqueros y sus aparejos, que ellos se encargan de señalar con sus botes, ya que nadie deja un aparejo sin controlar por esta zona.

Hay que hacer treinta millas y pasar un puente levadizo que se mueve cada hora exacta. Es sábado y las tiendas y talleres es posible que estén cerrados por la tarde. Afortunadamente la hélice principal del barco, la que sustituye a la “maldita gorit” es una maravilla y nos lleva en este mar como un espejo a una media de ocho nudos a menos de 2000 vueltas y sin ningún esfuerzo. Al final del viaje probaré a poner el motor a pleno régimen.

De momento esta velocidad nos hace llegar con un margen de diez minutos al inicio del canal, dejando detrás la zona de Preveza donde quería ver los precios para dejar el barco sobre todo en Marina Cleopatra, al parecer muy barato. La entrada del canal está oculta detrás de una lengua de tierra y solo si te fías mucho del plotter o si ves los palos de otro barco te arrimas tanto a tierra. El fondo no baja de tres metros

Se trata al parecer de un foso de un castillo que cuidaba el istmo de unión de esta península, hasta que lo hicieron más amplio y convirtieron Lefkas en lo que es hoy, una isla

 Como siempre la sensación de que está toda Europa en Grecia es constante doce barcos en una dirección y otros tantos en la otra para cruzar a las 10 de la mañana

 El puente es una pontona flotante de poca longitud, pero suficiente para el paso de nuestros veleros hasta la  ensebada donde se sitúa el puerto comercial de Lefkas (Gratuito y con bastantes sitios) y la marina de Lefkas (Carísima y llena a rebosar)

 Y como éramos pocos, parió la abuela. Al hacer la maniobra de fondeo para soltar la cadena, una mala coordinación nos hace enganchar la cadena de otro barco y perdemos un tiempo precioso en soltarla.

Creo que ya comenté el procedimiento. Se levanta hasta la superficie la cadena “enemiga” que viene enganchada en el ancla, se sujeta con un cabo al barco y se suelta cadena “amiga” hasta que se desengancha por debajo, Se  suelta la cadena enemiga y se pone cara de circunstancias al atracar junto al barco al que has hecho perder su fondeo. Hay mas técnicas pero esta hay que saberla hacer muy, muy rápido desde la auxiliar o desde la proa.

Para evitar que te dejen sin fondeo se suele poner más cadena de la cuenta y así poder tirar con el molinete para engancharla de nuevo en el fondo si te la levantan.

En Lefkas hay de todo tipo de suministros náuticos, velerías, toldos, etc. y me dirigen a un taller especializado en Mércury. Mi motor de la auxiliar es un  9.9 cv 2T con más años que matusalén pero que funciona siempre a las mil maravillas y al que cuido como las niñas de mis ojos. Así que voy muy poco convencido de encontrar nada original y pensando en las mil y un maneras de hacer una chapuza o encontrar una hélice de desguace, con el agravante de que el tipo de hélice es de las de eje ranurado y “silent block” de caucho.

Una paliza de caminar casi tres kilómetros me lleva al taller, donde después de rebuscar no encuentran nada, y me orientan a una tienda de repuestos a ver si hay suerte. Y la hay. Es la tienda oficial de Mercury y tiene hélices de todo tipo de los fuera borda y por unos pocos Euros (40, incluido el 23% de IVA) y vuelta a hacer los tres kilómetros a las dos de la tarde el primer día de calor de todo el viaje ¡¡ No te Jode!!

¿¿Todo resuelto??  No, hay que hacer avituallamiento de fruta y verdura y las fruterías del centro están cerradas o desabastecidas, y lo mejor es ir hasta el “Carrefour” tirando de carretilla. ¿Y sabéis donde está el Carrefour en Lefkas? Al lado del taller de Mercury donde estuve por la mañana. Le hago jurar a Lola sobre mis pies llenos de llagas, que el año que viene se tiene que defender ella sola en inglés o en griego o tiro las doce cajas de viagra por la borda.

CONTINÚA EN LA BITÁCORA DE BENALMÁDENA A GRECIA IV PARTE

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